El presidente de la Real Federación de Fútbol de España (RFEF), Luis Rubiales, se sienta en una de las sillas de la sala de prensa del Estadio Krasnodar, frente a decenas de periodistas. Faltan dos días para el debut de La Roja en el Mundial de Rusia 2018. "Nos hemos visto obligados a prescindir del seleccionador nacional”, sentencia. Y argumenta: “La negociación con el Real Madrid ha ocurrido sin ninguna información a la RFEF. Lo supimos apenas cinco minutos antes de la nota de prensa. Hay una forma de actuar que hay que cumplir". Quien acaba de ser despedido es Julen Lopetegui, que será el sucesor de Zinedine Zidane en el Real Madrid.
Lopetegui comenzó con su trabajo como seleccionador nacional en las juveniles de España. Trabajó con los equipos Sub 19, Sub 20 y Sub 21 entre agosto de 2010 y mayo de 2014. En ese lapso temporal, conquistó el Campeonato Europeo Sub 19 y el Sub 21 con jugadores como David De Gea, Koke, Thiago Alcántara, Isco, Daniel Carvajal, Nacho Fernández y Sergi Roberto. Todos ellos estaban en Krasnodar al momento del despido y conformaban un plantel que ilusionaba al pueblo español, ya que se fusionaban con los últimos bastiones de la selección campeona en 2010: Sergio Ramos, Gerard Piqué, Andrés Iniesta, David Silva y Sergio Busquets. Finalmente, con Fernando Hierro como entrenador, ese grupo de futbolistas quedó afuera en los octavos de final, por penales, ante Rusia. Una de las últimas entrevistas que dio Lopetegui en la previa al Mundial 2018, e incluso tiempo antes de anunciar a los 23 convocados, fue en La Resistencia, un programa de tono distendido, conducido por David Broncano. Aquel día, aunque también charlaron acerca del pasado del vasco como futbolista profesional bajo los tres palos, los focos se los llevó un dato: Lopetegui llegaba al Mundial sin haber perdido ni un solo partido al frente de la selección. Tras ser aplaudido por el público del programa, el DT le advirtió al conductor: “Las derrotas siempre llegan, no te preocupes. Lo importante es estar preparado para que lleguen lo más tarde posible”. Todavía conserva su condición de invicto como DT de España.
En el Real Madrid, las derrotas llegaron demasiado rápido y fueron inadmisibles. Lopetegui no logró gestionar al conjunto madrileño tras la salida de Cristiano Ronaldo, que fue traspasado a la Juventus. La última caída (la sexta en 14 encuentros) fue contundente: 5-1 en el Camp Nou ante un Barcelona que no contaba con Lionel Messi. Lopetegui duró menos de cuatro meses en la Casa Blanca. En menos de un semestre, el ex arquero perdió los dos puestos que cualquier director técnico español desearía ocupar. A barajar y dar de nuevo. Sin esperar un as.
A mediados de 2019 volvió al ruedo en Sevilla, club en el cual se mantuvo durante más de tres años, ganó 90 partidos, perdió sólo 36. El 21 de agosto de 2020, en Colonia, Alemania, los rojiblancos le ganaron al Inter 3 a 2 en la final de la UEFA Europa League. Ese fue el título más importante de la carrera de Lopetegui hasta el momento. Luego tuvo dos experiencias poco memorables en la Premier League: dirigió West Ham y Wolverhampton.
En la Copa del Mundo 2026 debutarán algunos países como Cabo Verde o Curazao. Qatar no es el caso, ya que hizo su estreno en 2022, como anfitrión. Sin embargo, este Mundial será el primero que dispute por mérito deportivo, ya que superó las Eliminatorias asiáticas bajo la conducción de Lopetegui, quien llegó al país árabe hace poco más de un año. “Nada más llegar, cambié la palabra ‘exigencia’ por 'sueño'. ¿Por qué? Porque estábamos persiguiendo algo que nunca se ha conseguido en la historia”, dijo el entrenador vasco en una entrevista con Coaches Voice. En octubre del año pasado, tras derrotar 2-1 a Emiratos Árabes Unidos en el cotejo que le otorgó a los qataríes la clasificación al Mundial, el vasco expresó: “Parece que la vida me debía un Mundial y afortunadamente hoy lo he conseguido”.
El viento despeina a Lopetegui, que acaba de bajar del avión que aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles. Tiene una cantidad considerablemente menor de pelo en comparación a su versión de 2018 y las entradas se hacen notar. Junto a toda la delegación qatarí, llegan para finalizar la preparación de cara al debut en el Mundial, que será el 13 de Junio, ante Suiza en el Estadio Levi’s de Santa Clara. “Trabajamos muy duro para tener esta oportunidad”, expresa.
En México, Estados Unidos y Canadá, el DT de 59 años cumplirá su sueño de estar presente en un Mundial. También, intentará cumplirle el sueño a todo un país en el cual, según su visión, “el fútbol se vive exactamente igual a como se vive en Inglaterra o en Europa”, de sumar puntos por primera vez en el torneo más importante del mundo. No tendrá en sus filas a Sergio Ramos ni a Iniesta. Deberá potenciar a desconocidos como Akram Afif y Almoez Alí, figuras de un plantel que está plagado de jugadores de la liga local (todos a excepción de Homam Ahmed, que juega en España), para enfrentar a Suiza, Canadá y Bosnia, en un grupo con un futuro difícil de predecir. Esta vez, el vasco está del otro lado de la vidriera: ganar -incluso empatar- sería una hazaña.