El villano rebelde que se preparó para ser rey y se hace querer
El prodigio francés genera simpatía fuera de la cancha porque rescata cuestiones intangibles que rememoran al estado más primitivo del fútbol. Encarna una rebeldía que no han podido o no han querido encauzar las máximas estrellas en las últimas décadas. Consciente de su rol como jugador-ídolo-referente, se opone a promocionar apuestas deportivas y comida rápida.
Federico Bajo
14 jul 2026
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